Conversar y no charlar, la mejor estrategia en social media.

Conversar y no charlar, la mejor estrategia en social media.

Aunque parezcan términos parecidos no es lo mismo conversar que charlar. En el primero de los casos y atendiendo a la definición que aparece en nuestro diccionario de la Real Academia Española, se habla de “tratar de comunicar y tener amistad unas personas con otras” mientras que en charlar “hablamos mucho, sin sustancia o fuera de propósito”.

Dentro del Social Media, la conversación entre seguidores y marca es el principal motor de generación de engagement y feedback pero puede convertirse también en nuestro primer detractor si potenciamos la pura charlatanería dejando a un lado los contenidos interesantes que propicien la participación de la comunidad social que dirigimos.

No con esto hay que pasar por alto, que comentarios divertidos que propicien el entretenimiento, crean lo que entendemos “buen rollo” siempre que no olvidemos tener como referente la marca o producto que representamos.

Hace poco, un conocido, me comentaba que odiaba los tweets que daban los buenos días y que no decían nada más. Es verdad que este tipo de “mensajes” por darles un nombre cualquiera, hastían a cualquiera porque nos aportan poco ,o más bien nada, y llenan tu timeline de palabras vacías. Pero ¿y si damos los buenos días con una imagen atractiva de nuestro producto o invitando a comenzar la mañana interactuando con nuestra marca? Posiblemente, de esta última manera, consigamos que muchos de nuestros seguidores nos devuelvan el saludo o hagan RT para dar también los buenos días a sus propios seguidores. Es cuestión de usar un poco la imaginación intentando ser creativos y conseguir diferenciarnos de los que no aportan absolutamente nada.

Hablar por hablar, en el entorno de redes sociales, es como lanzarse a una piscina sin saber nadar. Para mirarte en un espejo tu propio ombligo no hace falta tener presencia social. Si quieres realmente tener resultados hay que conversar, generar la participación, que no es nada fácil y estar ahí para que cuando ésta se genere, la marca participe, se involucre, de respuesta, bromee con los seguidores. No vale “echar el anzuelo” y dejar después la caña sola. Nuestro seguidores nos “quieren” porque saben que estamos ahí, que detrás de la marca no hay una máquina sino alguien que se integra en su círculo de intereses y de conocidos.

Definitivamente, los ratones coloraos, apostamos por conversar, crear un ambiente que nos haga a todos, incluido nosotros, sentirnos como en casa. El gran logro es cuando vez que tu comunidad social comienza a convertirse en una especie de familia donde todos aconsejamos a todos y aportamos ideas que hagan más cercana la marca de la que somos prescriptores.

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